Padrés da su versión; se enfrentó a los poderes fácticos, pero su principal problema fue el acueducto
HERMOSILLO, Son., 25 de octubre de 2021.- El ex gobernador de Sonora Guillermo Padrés Elías acusó que ir a prisión fue consecuencia de su enfrentamiento con el presidente Enrique Peña Nieto, quien lo persiguió políticamente y utilizó parte de su gabinete y el de Claudia Pavlovich Arellano.
Padrés Elías rompió el silencio aceptando la entrevista que le hizo Luis Alberto Medina en “Proyecto Puente”. El ex gobernador terminó su período en octubre de 2015 y estuvo 2 años preso luego de que el ex presidente “construyó” una cacería en su contra.
“Creo que los sonorenses y muchos mexicanos están esperando a ver qué voy a decir después de tanto tiempo”, justificó Padrés en la entrevista, porque “hay mucho qué platicar, muchas gracias”.
Se definió como “un preso político” que hoy dedica tiempo a su familia tras enfrentar tiempos muy difíciles. Trabaja –“porque uno tiene que trabajar para salir adelante como cualquier otra persona”—en su rancho y brinda “ciertas” asesorías políticas y jurídicas.
A favor, revela, “hemos estado muy allegados a trabajar y estar junto con mi familia y mis hijos”.
Pide volver a aquellas fechas –2015, 2009 “y muchas cosas que pasaron para poder llegar”—, recordando sus campañas “muy adversas, porque hay que recordar que así han sido todas mis campañas” a diputado local, federal, senador. Llegó sin la simpatía del presidente Felipe Calderón, quien prefería a María Dolores del Río.
Al interior del partido fue “difícil, muy complicado”, pero el apoyo le hizo avanzar porque “buscaban a alguien que realmente retara al sistema, para que pudiésemos romper las cadenas de ese gobierno que había mantenido a Sonora por 70 años con un solo partido”.
Enfrentaron a un gobernador (Eduardo Bours) fuerte, duro, que tenía muy claro lo que quería, pero “los ciudadanos estaban ansiosos que alguien hablara por ellos, representara esa voz callada”.
Fue escuchado y apoyado para lograr el primer gobierno que quita al partido oficial, al PRI, recuerda.
Y lo platica porque, afirma, ahí se rompe un mito, una estructura política muy importante: “logramos romper los poderes fáticos de estado; no fue nada fácil, todos quienes estaban acostumbrados a vivir del presupuesto, quienes se habían acostumbrado a tener una forma de vivir del gobierno se ven desplazados, haz de cuenta que le quitas el dulce a un niño”.
Pero narra que en ese momento se sintió la presión de quienes se sintieron desplazados y la de quienes estaban acostumbrados a manejar al estado a su antojo.
Recuerda que “no nos entregaron el estado”, “nos lucharon hasta el último momento”. Recordó llegar a la oficina del gobernador y “lo único que me encontré fue un cerrito de llaves en la mesa”.
Abrir las puertas del gobierno a todos los ciudadanos incomodó mucho, “entonces ahí se marca el inicio que empieza a tratar de evolucionar la democracia en Sonora contra corriente”, señala Padrés.
Eran empresarios muy fuertes, sectores y sindicatos muy fuertes presionando; medios de comunicación muy acostumbrados al modus vivendus de antes, funcionarios con décadas en la administración pública muy acostumbrados a un sistema, inercias y sin un congreso a modo, es muy complicado, describe.
Bajar el recurso del Gobierno del estado directamente a obras de infraestructura causó un estresor muy fuerte y “cuando lo destinamos a programas sociales, se nos van encima, pero de forma feroz”.
No estaba listo Sonora para un cambio tan brusco, añade, y “ahorita lo vemos con el presidente, cual proyecto él propone se le cuestiona, pero él tiene muy claro que se va a la gente, yo tenía muy claro que teníamos que invertir en el ciudadano y en la creación de empleos, eso lo tenía clarísimo, que era lo que faltaba en el estado; y la verdad que sí, uno no dimensiona con quien estás luchando enfrente, quiénes son esos poderes fácticos”.
Puso el ejemplo de los uniformes escolares gratuitos, programa nacido al encontrarse con una trabajadora maquilera en Nogales, lo cual afectó a todos los comerciantes que vendían uniformes que ahora daba el gobierno, como daba los zapatos o útiles escolares; igual cuando en las escuelas quitaron las cuotas estudiantiles.
Se sintió solo, pero “tienes que tomar una decisión: o piensas en ti, como político, y qué es lo que te va a dar más votos a ti, o piensas en hacer tu trabajo como gobernador y hacer lo mejor para la gente”, plantea, y “para no tener problemas o no generar polémicas y salir nomás en una que otra foto, pues no hagas nada, simplemente ejerce el presupuesto como te lo mandan los diputados, ve y entrega una que otra silla de ruedas, no te compliques la vida, entrega una que otra carreterita, haz lo que tú quieras y vas a salir tranquilito”.
Con el transporte gratuito “me echo a la CTM encima como no tienes una idea”.
Si hubo obras, también ¿Por qué la cárcel? Se le pregunta a Padrés y responde que es por enfrentar a los poderes fácticos y al sistema político tradicional; romper esquemas “tocas muchos intereses y se te van encima”.
Y narró detalladamente el choque con el presidente Enrique Peña Nieto, a quien acusa de abusar de su poder y “armar una cacería en su contra” por negarse, Padrés, a cerrar el acueducto Independencia (ver nota).