SALDO DESFAVORABLE PARA AMLO EN SU GIRA POR SONORA; NI A LOS YAQUIS CONMOVIÓ

SALDO DESFAVORABLE PARA AMLO EN SU GIRA POR SONORA; NI A LOS YAQUIS CONMOVIÓ

SSSSSSSS… En definitiva, tal parece que al Presidente López Obrador no le armó su gente una buena gira por Sonora; a todas luces lo trajeron a un escenario en el que le aseguraron que con su sola presencia y discurso cotidiano las cosas se darían de manera tersa, con el solo abordaje mínimo de los temas tradicionales como los yaquis, la cancelación del Acueducto Independencia y por supuesto la rampante inseguridad que generan las bandas del crimen organizado.

Quizá no le dijeron al mandatario que en realidad, tan solo el tema de la inseguridad es el que más acapara la preocupación de toda la sociedad sonorense, pues los grupos criminales han sembrado el terror en varias regiones, las cuales se las disputan los delincuentes a punta de balazos, lo cual han provocado que la entidad esté en los primeros lugares a nivel nacional en el renglón de homicidios dolosos, un asunto de estricta competencia federal.

Y ese tema se trató de manera por demás superficial, reduciéndolo a una simple lectura de tarjetas informativas y a la promesa de seguir trabajando en conjunto desde la Federación con los estados y los municipios.

Ya desde hacía algunos días López Obrador venía  mandando mensajes de que estaba seguro de que todo saldría bien con los Yaquis porque iría a pedirles perdón por las injusticias cometidas en su contra y todo ese rollo tan traído y llevado desde 1970 a la fecha. Hasta Luis Echeverría venía a pasar la Navidad con ellos y nuca llegó a nada.

A los Yaquis, pues, no los impresiona un Presidente de la República que venga con ese discurso; pero ese punto no se lo dijeron a López Obrador los obligados a decírselo.

Mal por ellos, porque mientras que el jefe de la Nación se comprometía con las dizque autoridades tradicionales de los Ocho Pueblos Yaquis bajo la Ramada Sagrada de Vícam, otros tantos mandones de la etnia, los llamados “duales” desde el día anterior habían llenado de tierra las vías del ferrocarril e interrumpido el tránsito de miles de camiones y vehículos sobre la carretera federal 15.

Al mismo tiempo, varios grupos civiles se dieron cita a las afueras de la guarnición militar en el que  se llevaría a cabo la conferencia mañanera, desde donde el Presidente tuvo que salir por la parte de atrás y lo mismo sucedió cuando se terminó la reunión con los Yaquis, pues lo sacaron por donde no se encontrara con nadie, para evitar que una turba enardecida le exigiera soluciones concretas a problemas añejos y no promesas vienen oyendo desde hace décadas, cada vez que hay campañas electorales.

A López Obrador no le contaron la verdad sobre los Yaquis y sólo vino a hacer frente a ellos un papel que a ninguno convenció y menos conmovió: Se cumplan o no los acuerdos a los que pudiera llegar la comisión recién nombrada para atender sus demandas, ellos seguirán con su misma actitud arraigada desde hace decenios, que no es otra que la de tener siempre a la mano un pretexto para “desenterrar el hacha de guerra” y así transgredir la ley, so pretexto de que no se les ha hecho justicia. Per secula seculorum.

Pero al final del cuento, conocedor como es del sentir del pueblo, a AMLO debió servirle esta experiencia para darse cuenta de que acá en el noroeste del país las cosas tampoco están fáciles; que la gente trabajadora de las ciudades o el campo, que los empresarios, los agricultores, y la sociedad en términos generales, tienen una visión muy distinta a la gente del centro, sur y sureste de nuestro país.

Además no hay que olvidar que López Obrador está haciendo campaña por MORENA y los que serán sus candidatos. Y como el Presidente no es un ocasionado en materia de hacer política, seguro ya se dio cuenta con esta novena gira que las cosas para él y su partido no solo no han mejorado, sino que están peor que nunca.

Ahora, pensando en lo que dijo el titular de la SEMARNAT de que al interior del gabinete existe una confrontación total entre sus miembros, y basándonos en las propias palabras de López Obrador de ayer, de que en estos tiempos previos a las elecciones es cuando se suelta la grilla, nos surge la inquietud de quién de esos integrantes del equipo de AMLO tendría interés de que no le fuera tan bien en su gura por Sonora. De pensarse.

SSSSSSSS… Pero a quien sí le fue bien, dentro de esa gira de López Obrador a la que podemos calificar como muy desangelada, fue a la Gobernadora Pavlovich, pues tanto en la reunión del Gabinete de Seguridad Federal, el cual se sigue reuniendo todos los días a las 6:00 am -¡vaya mérito!- como en la conferencia mañanera, más allá de los rollos infaltables sobre la corrupción y de que a él le robaron una elección, cuando se trató el tema de la inseguridad, el mandatario reconoció que de las 32 entidades federativas, Sonora ocupa el lugar 25 en materia de incidencia delictiva y que, no obstante hay hechos que siguen con presencia en el estado, hay importantes avances en la disminución y castigo al feminicidio.

Las cifras son muy contundentes. En 2019 en Sonora se registraron 37 feminicidios y 12 en lo que va de este 2020, los cuales han culminado en  49 sentencias condenatorias, lo mismo que se han resuelto tres de los cuatro homicidios ocurridos contra periodistas, en los que ha habido detenidos en hechos ocurridos entre 2019 y 2020 en Hermosillo, San Luis Río Colorado y Cajeme. “Aquí en Sonora, a pesar de que ha aumentado el delito de homicidio, hay una disminución que debe de tomarse en cuenta en violaciones, en feminicidios y eso es de las cosas buenas, el que se esté combatiendo el feminicidio, la violación, en eso hemos avanzado; así como no tenemos nada que ocultar acerca de que sí hay un incremento en homicidios, hay delitos en donde se ha trabajado y se ha obtenido buenos resultados”, dijo el Presidente López Obrador.

También se reconoció la reducción de delitos como el robo de autos y se acordó enfrentar de manera coordinada y unidos, Federación y Estado, el reto de bajar el número de homicidios dolosos en esta entidad. En este último renglón siempre se dice lo mismo; pero en el caso del gobierno de la 4T, López Obrador reiteró una vez más que no irá en contra de los criminales como se hacía en el pasado, “dándole con un palo al avispero”.

Allá él y su política que nomás no le está dando resultados, pues la gente cada día está más encabronada porque tan solo en homicidios dolosos, México ya registra más de 60 mil muertes, a las que se tienen que sumar las del COVID19 que ya rebasan los 50 mil.

El presidente López Obrador reconoció, pues, a la gobernadora Pavlovich por trabajar en equipo con la Federación y se comprometió a seguir con presencia de las distintas corporaciones en la entidad para hacer frente a los distintos hechos delictivos.  “Estamos trabajando de manera coordinada, para enfrentar los problemas que afectan en Sonora”, señaló.

Sobre los delitos del orden federal, pues hay poquísimo o nada qué hacer por parte delos gobiernos municipales y estatal, atados de manos frente a los grupos criminales que operan en Caborca, Magdalena, Cajeme y otras partes de Sonora, de los que dice López Obrador tienen santo y señas; pero que será con inteligencia y no con enfrentamientos como las van a combatir.

Ojalá así sea. Mientras tanto, el país es un pademonium.

SSSSSSSS… Un mensaje-advertencia mandó el Presidente López Obrador ante el incesante bombardeo mediático que se traen en contra de Ana Gabriela Guevara, titular de la CONADE, y una de las naturales aspirantes a la candidatura de cuando menos del PT a la gubernatura de Sonora. Pidió no hacer “juicios sumarios ni linchamiento político” contra la ex velocista encargada del deporte mexicano.

Dijo que hay que esperar a que la Secretaría de la Función Pública emita una resolución sobre las investigaciones que pesan sobre Ana Guevara. “Es un proceso legal; hay que tener en cuenta de que ya se acercan las elecciones en varios estados y se aprovecha para hacer cuestionamientos, muchas veces sin pruebas, sin fundamento, no se pueden hacer juicios sumarios ni linchamiento político, tenemos que actuar de manera respetuosa con todos”.

“No permitimos la corrupción ni la impunidad sea quien sea. Mis familiares si cometen un ilícito tienen que ser juzgados, cero impunidad. No llegué a la Presidencia para ser tapadera de nadie, no establezco relaciones de complicidad con nadie”, afirmó el mandatario.

“No hay que adelantar vísperas y no politizar los asuntos; nosotros no vamos a fabricarle delitos a nadie. El que tiene culpa va a ser castigado. Si hay delito y la autoridad así lo decide tiene que castigarse, no se va a proteger a nadie, al mismo tiempo no culpar a nadie antes de que terminen los juicios”.

López Obrador seguro sabe quién la está atacando, no solo porque ella misma debió decírselo, sino porque él no es nuevo en esto de la grilla. Llegó a la Presidencia de la República pese a todos los intentos de varios grupos de poder por evitarlo, en particular en el 2006.

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