Si ya saben cómo soy…
Célida López ya empezó a mandar mensajes sobre el proceso interno de Morena. Dice que la unidad solamente puede construirse con transparencia, números, veracidad y legalidad. Traducido al lenguaje político: quiere ver las encuestas y cómo se tomó la decisión. Y si alguien esperaba que Célida aceptara en silencio una definición que no le favorezca, parece que todavía no la conoce: si ya saben cómo soy, ¿para qué me invitan?
Si finalmente Lorenia Valles resulta la ungida de Morena, habrá otra lectura inevitable: Alfonso Durazo le habría ganado las vencidas a Claudia Sheinbaum. Desde Palacio Nacional las señales habían sido interpretadas a favor de Javier Lamarque; en Sonora, Durazo nunca ocultó sus señales hacia Lorenia. Al final, si se confirma la decisión, el gobernador habrá conseguido algo fundamental en política: poner a la suya en la sucesión.
Natalia Rivera finalmente aterrizó en el Partido Sonorense. Después de su salida de Movimiento Ciudadano, su incorporación era uno de esos secretos que ya conocía medio Hermosillo. Ahora habrá que ver cómo funciona la convivencia, porque Alí Camacho deberá cuidarse: Natalia lo puede rebasar por la derecha y ni cuenta se va a dar. Sobre aviso no hay engaño.
La última encuesta de México Elige deja una fotografía todavía abierta en Hermosillo. Froylán Gámez aparece con 26.2% entre los perfiles de Morena y Flor Ayala con 21.9% entre los de la alianza, pero el dato interesante está en la preferencia partidista: el PAN registra 26% frente a 21.9% de Morena. Falta mucho para las definiciones y todavía hay un 20% que no sabe por cuál opción votaría. Así que, por ahora, nadie puede cantar victoria.