Un pez de 60 pesos el kilo, “se vende” en miles a un turista; ribereños debieran migrar a esta actividad

Un pez de 60 pesos el kilo, “se vende” en miles a un turista; ribereños debieran migrar a esta actividad

SAN CARLOS, Son.- Este pueblo mágico enfrenta un nuevo auge, tras la dolorosa experiencia que significó la propagación del COVID-19.

Pero siempre hay riesgos de freno y uno de ellos sería la liberación del pez “Dorado”, observa Mauricio Monreal, operador hotelero y presidente de la Oficina de Convenciones y Visitantes.

El representante de prestadores de servicios de Guaymas y San Carlos detalla por qué, entre otras cosas, no debe liberarse esta especie a la pesca comercial sino, al revés, debe fortalecerse la existencia de peces reservados a la pesca recreativa.

CAPTURA COMERCIAL, MAL NEGOCIO


Como han planteado representantes del turismo sobre todo en destinos como Los Cabos (BCS), Mazatlán (Sin) o San Carlos, la captura comercial arroja volúmenes que se pagan a 60 pesos el kilo al productor, por lo que le negocio queda en manos del intermediario, que llega a triplicar el costo.

Así lo explica el dirigente, con experiencias conocidas en todo el mundo:
Llegan 4 turistas que pagaron boletos de avión, rentaron carro o taxi y, mínimo, 2 habitaciones.
Consumen alimentos y bebidas en restaurantes y bares dejando propinas a meseros; compran playeras y souvenirs, rentan yate para ir de pesca, dan propinas al capitán y su tripulación.

Al final, habrían gastado cada uno un promedio de 6 mil pesos diarios y habrían pescado 4 dorados.
En la pesca comercial, el pescador captura muchos ejemplares para vender en 60 pesos el kilo al intermediario. Lo hará cada día mientras la arribazón continúe y, dice la experiencia, acabaría con los volúmenes que arriban, como ya ha ocurrido con otras variedades pesqueras.

Monreal González se apoya en criterios de autoridades y operadores turísticos para manifestarse en contra de la reforma pretendida, porque afectaría severamente a la actividad en todos los destinos turísticos del país, a partir de que no hay comparativo en la derrama que significan.

Otros prestadores de servicios en Guaymas y San Carlos opinan de igual forma, porque capturar la especie a gran escala con fines de comercialización, pone en riesgo su supervivencia en estas aguas e impactaría a la pesca deportiva y, con ello, al turismo nacional.

LAS CIFRAS

Se calcula que la pesca deportiva genera empleo directo a casi 50 mil familias y la derrama económica al turismo supera los 1,600 millones de dólares en el litoral regional, con la operación de más 3 mil embarcaciones que aportan al menos 5 empleos directos y 10 indirectos.
El dorado también es parte importante de la cadena alimenticia, como alimento de especies mayores como el pez espada, pez vela y marlin, ejemplares considerados los mejores trofeos para el pescador deportivo.

SE LO ACABAN

En Los Cabos, en la cual la pesca deportiva tiene mucho respaldo y la diputada Lorenia Montaño aseguró que el Congreso local actuará a favor de los pescadores, pero también del comercio, que resultaría muy afectado, independientemente de que alejaría a la especie de esta zona.
Pidió a sus compañeros diputados federales Alfredo Porras, Ana Ruth García Grande, Rigoberto Mares e Isaías Cuevas, ayudar a reforzar este tema, porque “solamente si ellos actúan podrán dar reversa a la propuesta y, sobre todo, proteger a la pesca deportiva”.

SE PRONUNCIAN PESCADORES DEPORTIVOS

Los pescadores deportivos que llenan sus redes sociales con sus trofeos, también están preocupados, pero confiados en que los representantes legislativos atajarán la iniciativa de liberar del pez dorado a la pesca comercial.


Al menos una docena de ellos –cuyas imágenes han dado la vuelta al mundo— han mostrado orgullosos, sus trofeos en sus espacios virtuales y afirman que debe mantenerse el cuidado de la especie.
Por su cuenta, o al tomar parte en torneos regionales donde obtienen grandes premios –el principal sigue siendo capturar un buen ejemplar–, muestran el satisfactorio resultado.
Coinciden en demandar freno a toda iniciativa de liberación porque hoy, solo la pesca incidental producida por embarcaciones mayores en los mares de Sonora, Sinaloa y Baja California, refleja el efecto de la depredación, que se multiplicará alarmantemente con la captura a gran escala.
En San Carlos, hace un mes, un centenar de embarcaciones tomaron parte en el torneo veraniego “Rodeo Derby” y el ganador mostró una pieza de solo 19 kilos.

Podría estar lejos de un récord mundial o de un resultado como otros destinos, pero cientos de aficionados a la actividad que le rodeaban generaron una gran derrama económica todo el fin de semana, mucho más de lo que una embarcación comercial con su bodega llena generaría en empleo directo e indirecto para beneficio de la comunidad en general.

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