También el alcalde de Obregón reprocha al secretario de Salud; no modificarán medidas
CD. OBREGÓN.- En las decisiones sobre el COVID-19, “los alcaldes no estamos pintados”, reprochó el alcalde de Cajeme Sergio Pablo Mariscal al secretario de Salud Enrique Claussen Iberri.
Sumándose a opinión previa de la alcaldesa de Hermosillo, Célida López, el cajemense le criticó acuerdos “dispuesto en la distancia” de los que se enteran a través de un video en redes sociales” pues no hay comunicación personalizada ni institucional ni los convocan como comisión adjunta.
Le hace ver que si un alcalde alza la voz quejándose de eso, “entonces sí hay respuesta particular de su parte y califica sus intenciones de electorales”. Le dice que se equivoca al entender la pandemia desde una lógica de cada región, pues ni Cajeme es Hermosillo, ni la capital es como Nogales o San Luis. Cada población tiene movilidad diferente y “asustar gente por sistema como método preventivo, no es útil ni recomendable”.
Le pidió no desechar “la valiosa experiencia adquirida por los gobiernos municipales” y si considera que sus mensajes deben prevalecer, “venga, socialice sus decisiones, vamos a analizarlo, compartir con argumentos y tomar decisiones de manera consensuada”, pero advirtió que no se sentará con grandes empresarios, sino con pequeños comerciantes luchones, cámaras empresariales responsables, organizadores de eventos sensibles, que en conjunto se han preparado para estar a la altura de una pandemia que llego para quedarse.
Cajeme se moviliza hacia la reactivación económica y social como establecen la ley y las recomendaciones de Salud Federal, aseguró, al pedir “con respeto” a Claussen Iberri, tienda puentes y privilegie platicar con los alcaldes y con la comunidad.
NO CAMBIARÁN LA ESTRATEGIA
El alcalde dijo finalmente que Cajeme mantendrá las medidas acordadas para la Reactivación Económica y Social, definidas en el marco de la tendencia de la pandemia y del reiterado semáforo amarillo estatal.