Tabasqueños, en puestos clave del gabinete de AMLO; cambia a un funcionario por mes
CD. DE MEXICO, 1 de diciembre de 2021.- Andrés Manuel López Obrador llega a su tercer año de gobierno.
Está a la mitad del camino y se ha observado su afición a cambiar funcionarios: han sido 11 en sus secretarías de Estado y 21 más en el gabinete ampliado, subsecretarias y unidades administrativas, lo cual fortalece la presencia de políticos de su natal Tabasco, perfiles más leales a su ideología de gobierno.
En promedio, son un cambio por mes en los 36 meses de su administración y hoy es el Presidente que más cambios administrativos ha realizado en las últimas dos décadas.
El mandatario nacional vio salir de su gabinete a políticos moderados, responsables de mantener puentes y diálogos con organizaciones empresariales y órganos autónomos; y vio llegar perfiles más afines a su personalidad.
LOS CAMBIOS
Uno de los cambios más importantes fue el 26 de agosto, al llegar a la Secretaría de Gobernación el ex gobernador de Tabasco, Adán Augusto López, a quien el presidente López Obrador le amplió sus facultades y comunicación con otros poderes como el Legislativo y Judicial, Tribunal Electoral y gobernadores.
Así, sumaron ocho tabasqueños en altos puestos del gobierno federal como: el general Audomaro Martínez, director del Centro Nacional de Inteligencia; Octavio Romero Oropeza, titular de Pemex; Juan Antonio Ferrer, cabeza del Instituto de Salud para el Bienestar.
Javier May Rodríguez, secretario del Bienestar; Agustín Rodríguez, vocal del Fovissste, Óscar Rosado, titular de la Condusef y Carlos Enrique Ruiz Abreu, titular del Archivo General de la Nación.
Se han ido Olga Sánchez Cordero, Alfonso Romo, Germán Martínez, Carlos Urzúa, Arturo Herrera y Julio Scherer, así que se considera un fortalecimiento del sector más duro lopezobradorismo.
Algunos personajes dejaron el gobierno por no coincidir con la ideología de la 4T, o dejaron de ser funcionales en sus tareas de comunicación y negociación con sectores, poderes y organismos autónomos y sociales.
En la presente administración se han realizado cambios en tres secretarios de Hacienda y Crédito Público, la Secretaría de Gobernación y en la Secretaría de Seguridad.
Las secretarías con mayor rotación son Gobernación, Desarrollo Social y Economía; las de menos, Relaciones Exteriores, del Trabajo, Salud, así como Comunicaciones y Transportes.
De los 19 nombramientos que hizo el presidente López Obrador el 1 de diciembre de 2018 al frente de sus secretarías de Estado, 9 ya fueron relevados, quedan 10.
Las rotaciones son: Gobernación que pasó de Olga Sánchez Cordero a Adán Augusto López; Hacienda que inició con Carlos Urzúa, siguió con Arturo Herrera y ahora está Rogelio Ramírez de la O; Seguridad, que arrancó con Alfonso Durazo y hoy tiene Rosa Icela Rodríguez.
Educación Pública pasó de Esteban Moctezuma a Delfina Gómez; Comunicaciones y Transportes, de Javier Jiménez Espriú a Jorge Arganis; Función Pública, de Irma Eréndira Sandoval a Roberto Salcedo; Economía, de Graciela Márquez a Tatiana Clouthier; Bienestar, de María Luisa Albores a Jorge May y Medio Ambiente con Josefa González-Blanco, Víctor Toledo y María Luisa Albores.
Los secretarios de la Defensa y de la Marina se han mantenido inamovibles, Cresencio Sandoval y Rafael Ojeda.
Siguen en sus funciones son los secretarios de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard; del Trabajo, Luisa María Alcalde; de Desarrollo Agrario, Román Meyer; de Energía, Rocío Nahle; de Salud, Jorge Alcocer; Agricultura, Víctor Villalobos; de Cultura; Alejandra Frausto y Turismo, Miguel Torruco.
Alfonso Durazo ahora es gobernador; Ricardo Sheffield, quien fue candidato y perdió, pero volvió a dirigir la Profeco.
En silencio se han retirado Graciela Márquez, Javier Jiménez Espriú; volvieron al Senado Olga Sánchez Cordero, Germán Martínez y Gabriel García Hernández, con un estigma de excesos y traición que les retiró de la 4T.
El primer cambio de este tipo fue el de la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, quien durante el proceso electoral 2021 buscó ayudar a su hermano Pablo Amílcar para llegar a la candidatura al gobierno de Guerrero, que no pudo alcanzar Félix Salgado Macedonio pero dejó a su hija, Evelyn.
Tras el triunfo de Evelyn Salgado, el Presidente removió a Irma Eréndira Sandoval, a pesar del trabajo que realizó con las inhabilitaciones de Alfredo Castillo, Luis Videgaray y Emilio Lozoya.
Dos años de enfrentamiento entre Olga Sánchez Cordero y Julio Scherer por controlar la política interna, gobernabilidad en los estados y el enlace con la Corte, el Congreso y el Tribunal Electoral, derivaron en el despido de ambos, lo que opacó el ejercicio de rendición de cuentas ante el Congreso, del presidente López Obrador, quien confirmó la salida de Scherer como consejero jurídico de la Presidencia para volver a sus actividades como abogado.
La última salida del gabinete fue el 8 de noviembre. Santiago Nieto Castillo dejó la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) tras la escandalosa boda que tuvo con la consejera del INE, Carla Humphrey, en Guatemala, porque el presidente dijo que no puede permitir que en su gobierno los funcionarios caigan en extravagancias y afecten la transformación.