Sheinbaum retrasa la jornada laboral de 40 horas: reforma pospuesta hasta 2026

Sheinbaum retrasa la jornada laboral de 40 horas: reforma pospuesta hasta 2026

Ciudad de México — La presidente Claudia Sheinbaum confirmó que la esperada reforma para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales en México sufrirá un nuevo retraso. Aunque el plan podría presentarse antes de que termine 2025, su discusión formal y eventual aprobación se postergan hasta 2026.

¿Qué pasa con la reforma?

Durante su conferencia matutina del 24 de noviembre, Sheinbaum explicó que la iniciativa aún no se ha enviado al Congreso porque su gobierno continúa buscando consenso entre empresarios, empleadores y representantes de los trabajadores. 
Aunque existe el compromiso de presentarla este año, esa presentación no garantiza su aprobación inmediata. La mandataria aclaró que la reforma será implementada de forma gradual y en conjunto con un ajuste al salario mínimo, previsto para 2026.

Por su parte, desde el Congreso hay voces —como la del coordinador de la bancada mayoritaria, Ricardo Monreal— que se muestran optimistas y señalan que la iniciativa podría presentarse antes del 15 de diciembre.

Principales obstáculos y resistencias

El aplazamiento responde en buena medida a la falta de acuerdos entre los sectores involucrados. El gobierno busca amarrar un respaldo amplio —empresarios, sindicatos y cámaras económicas— para evitar polarización. 
El sector privado, por su parte, advierte que una reducción de la jornada podría incrementar los costos laborales hasta en un 15 %, lo que requeriría una transición gradual.

¿Qué pueden esperar los trabajadores?

  • La jornada semanal de 40 horas no entrará en vigor en enero de 2026, como algunos rumores anticipaban.

  • La reforma aún depende de negociación entre gobierno, empresarios y trabajadores; no hay fecha definitiva para su aprobación.

  • El plan considera una implementación gradual, acompañada del ajuste del salario mínimo, para evitar efectos negativos sobre salario e ingresos.

¿Por qué se vuelve a postergar?

El gobierno ha argumentado que quiere evitar polarización y garantizar que la reforma cuente con un respaldo amplio. Reformas anteriores —como la eliminación del outsourcing o cambios al sistema de pensiones— también fueron producto de consenso, aseguró Sheinbaum.


Sin embargo, la resistencia del sector empresarial, preocupaciones sobre costos, productividad y competitividad, así como la complejidad de negociar con múltiples actores, han convertido al proceso en un vaivén constante.

Aunque la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales continúa siendo una promesa de campaña del gobierno actual, la reforma enfrenta resistencias y demoras. Por ahora, los trabajadores que esperaban cambios inmediatos deberán esperar: la implementación dependerá de acuerdos, consensos y del ritmo del proceso legislativo, probablemente hasta 2026.

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