Sábado y domingo arrojan reportes de 21 víctimas mortales por la acción criminal en Guaymas y Empalme
GUAYMAS, Son.- En una región que ya se acostumbro a noticias de disparos, enfrentamientos entre bandas criminales y la muerte en las calles, brotó el estupor y el temor desconcertante sobre lo que significó lo ocurrido en poco más de 36 horas de reportes policíacos, que arrojó un saldo de 21 personas fallecidas.
Lo que se denominó “la guerra del narco” elevó los indicadores mortales, de acuerdo a la información de distintos medios que resumen datos de la violencia y sus consecuencias, pero esta cifra de 21 fallecidos, era un dato de lo que ocurría en un mes promedio.
Esta vez se contabilizó en 40 horas de ir y venir de la fuerza policíaca de los tres niveles de gobierno y la Guardia Nacional.
Los reportes oficiales solo tocan el tema de la respuesta a los acontecimientos y el anuncio de que se indaga para intentar aclarar los hechos.
La secuencia mortal que elevó el temor de los ciudadanos guaymenses y empalmenses, es la siguiente:
La mañana de sábado se reportó el hallazgo de un cuerpo de varios días de fallecido, cuya mano primero, el jueves, luego una pierna, el viernes, eran mordisqueadas por un perro en un astillero del parque industrial pesquero.
Ese mismo día, se dio a conocer que en la zona de Punta de Agua, había seis cuerpos sin vida y la Policía lo confirmó poco antes del mediodía. Fueron torturados y ejecutados a balazos.
Unas horas más tarde, la Fiscalía estatal reportó el rescate de una familia en un rancho de la Comisaría de la Misa, al norte de Guaymas, donde abatió a dos presuntos secuestradores.
Pero en el camino, señala el comunicado que envió la instancia, la fuerza mixta de policías apoyados por marinos en funciones de Guardia Nacional, encontraron restos humanos incinerados, de al menos 5 personas.
Pero también la violencia y el terror alcanzan dimensiones. La mañana de domingo hubo la cruel muestra de la evolución de la violencia, cada vez más inhumana: el brutal ataque a una familia que dejó 2 muertos en el lugar, el conductor y una menor de 10 años que iba en el compartimiento trasero. La esposa falleció poco después en el hospital y dos menores más están graves en hospitales.
Las manifestaciones de indignación emergieron en toda la sociedad. La muerte de menores de edad, y lesiones graves en dos más, apenas bebé una de ellas, provocó la exigencia de justicia por encima de otras manifestaciones de repudio a la tensión que se vive por el choque de pandillas y las disputas criminales por los espacios donde se distribuyen estupefacientes, principalmente.
Sin embargo, la violencia se extendió y llegó a Empalme, donde al caer la tarde se daba el complemento trágico: 3 jóvenes eran ejecutados en un domicilio del fraccionamiento Prado Bonito.
El “Domingo Rojo” finalizó con un muerto más, cuyo cuerpo fue arrojado a la calle, frente a un jardín de niños en la colonia Las Golondrinas.
Fue un sábado de 14 víctimas mortales. Un domingo con 7. En dos días, se superaron cifras de un mes promedio.
Tiene razón la sociedad en estar indignada. Y atemorizada.