Quique Setién: De las vacas de pueblo a las vacas sagradas

BARCELONA — “Ayer estaba paseando en mi pueblo junto a las vacas y hoy estoy en la ciudad deportiva del Barcelona, con los mejores jugadores del mundo… Ni en mis mejores sueños habría podido imaginarlo”. Con esta declaración de principios, sincero, directo y simple, Quique Setién se presentó como entrenador de un Barcelona al que, de entrada, dio las gracias por la confianza mostrada: “Tengo que dar las gracias por la oportunidad que me ha dado el club de estar aquí, cumplo un sueño y lo daremos todo por no defraudar a nadie”.

Si Bartomeu dio a entender que el cántabro era el entrenador elegido “por su apuesta”, Setién, 61 años y reconociendo una falta de bagaje evidente entre la élite del fútbol, no tuvo inconveniente en admitir su “sorpresa” mayúscula, ayer mismo. De pasear junto a las vacas en su pueblo a entrenar a las vacas sagradas del Barcelona, término ideado en su día por Johan Cruyff y que hoy personalizan, por encima de todo, Messi, Busquets y Suárez, a quienes no dudó en referirse, y elogiar de manera evidente, su nuevo entrenador.

“Soy una persona emotiva y, desde luego, hoy es un día muy especial para mí. La ilusión con la que afronto este reto es difícil de explicar… Lo más importante es que trataré de transmitir a los futbolistas ese entusiasmo y ganas que tengo yo”, resaltó Setién, quien no se ocupó, al contrario, de disimular la “ilusión” que le supone un reto que, afirmó, acoge con “toda la ilusión”.

“No tardé ni cinco minutos en aceptar”, confirmó el técnico, quien reconoció que fue “una sorpresa cuando ayer me lo dijeron porque aunque salía mi nombre, jamás pensé que el Barcelona se decidiera por mí. No tengo un gran currículum, no tengo títulos… Lo único que he demostrado es que esta filosofía me encanta y que Las Palmas, Betis o Lugo jugasen bien al fútbol”.

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