Pausa en búsqueda de 11 mil triunfos para Cubs y Dodgers
Si importar que tan recortada sea la serie regular del 2020, si es que el coronavirus permite que se realice una temporada de béisbol este año, los Chicago Cubs y la franquicia de los Brooklyn/Los Angeles Dodgers no deberían tener mayores inconvenientes para unirse a la franquicia de los New York/San Francisco Giants como los únicos equipos con 11 mil victorias en la historia de las Grandes Ligas.
Chicago (10,982) y Los Angeles (10,974) necesitan 18 y 26 triunfos, respectivamente, para unirse a San Francisco (11,165). En una temporada normal, los St. Louis Cardinals (10,918) estarían en una mágnifica posición para lograrlo este año, pero ahora que la pandemia atrasó de forma indefinidida el inicio y el probablemente el tamaño del calendario, se hace menos asequible conseguir las 82 victorias que necesitan.
En el caso de los Dodgers, uno de los mejores clubes de la actualidad, de jugarse, no solamente alcanzarían los 11 mil triunfos, sino que podrían pasar a los Cubs en el segundo lugar, reduciendo la distancia que los separa del liderato que ostentan los Giants, sus ancestrales rivales.
Los Dodgers han ganado siete títulos divisionales consecutivos (la tercera mayor cadena de la historia) y acumularon 90 o más triunfos en los últimos siete años, algo que nunca habían hecho en su historia de 137 años.
De acuerdo al popular «Algoritmo de prueba de optimización y comparación empírica del jugador» («PECOTA», por sus iniciales en inglés) de Baseball Prospectus, Los Angeles tenía una proyección de liderar las ligas mayores con 103 victorias en un calendario normal de 162 partidos por equipo. Los New York Yankees (99), Houston Astros(98) y Minnesota Twins (93) completaron los primeros cuatro.En el caso de los Cubs, el sistema de proyección de desempeño le otorgaba 85 triunfos y un puesto comodín de la Liga Nacional, en tanto que a los Cardinals 80.8, que con el margen de error y otros intanglibles, podría quedar más arriba o más abajo.
A San Francisco, «Pecota» le proyectó apenas 68 juegos ganados y el sótano de la División Oeste de la Liga Nacional.