Para Joe Biden fue una insurrección, no protestas; exigió a Trump desmovilizar a sus seguidores
WASHINGTON, E.U.- Los acontecimientos donde grupos afines protestaban contra la inminente calificación positiva del triunfo de Joe Biden, fueron “un ataque sin precedentes” contra la democracia de los Estados Unidos”, dijo el presidente electo.
Durante el desarrollo de manifestaciones de grupos seguidores de Donald Trump, que provocaron daños y 4 muertes, Biden declaró que “en estos momentos, nuestra democracia se halla bajo un ataque sin precedentes. Pero esto no es una protesta, es una insurrección”.
Fue tajante en su definición al evaluar la “intentona republicana en el Capitolio”, en Washington, y exigió al presidente Trump dirigirse a sus seguidores y pedirles que abandonen la sede de la soberanía popular.
“El día de hoy es un doloroso recordatorio de cuán frágil es la democracia”, insistió Biden, en un intento de persuadir a la población estadounidense apoyar a restablecerla y a recuperar el decoro y la dignidad, los que dijo, son dinamitados por las imágenes de los desmanes.
“Esto es un asalto al Capitolio, a los representantes del pueblo, a los funcionarios de policía que han prometido protegerlos y a los funcionarios que trabajan en el corazón de nuestra República”, señalaba Biden, quien lamentó el “asalto al imperio de la ley, un asalto a lo más sagrado de los esfuerzos americanos: la gestión de la república”.
Hizo sobresalir que “las escenas de caos en el corazón del Capitolio no reflejan la verdadera América, porque no somos así. Lo que estamos viendo es un puñado de extremistas dedicados al desorden. No es disenso, es desorden. Es caos, y bordea la sedición”, subrayó.
“Reflexionen acerca de lo que pensarán sus hijos al ver esto”, añadió el demócrata, en referencia a la retransmisión en directo del intento de golpe, “en lo que está viendo el resto del mundo”. En contraparte, Trump prefirió alejarse del público y solo emitió un breve videomensaje en Twitter.
BIDEN, AVERGONZADO
Biden se reiteró avergonzado de que el mundo presencie este aciago episodio.
“Estoy conmocionado y entristecido por el hecho de que nuestra nación, durante tanto tiempo un faro de luz, esperanza y democracia, esté viviendo este oscuro momento. Porque América es honor, decencia, respeto y tolerancia, eso es lo que somos y lo que siempre hemos sido. Durante cerca de dos siglos y medio, nosotros, el pueblo, en aras de una unión más perfecta, hemos velado por el bien común. América es mucho mejor de lo que hemos visto hoy”, reiteró en una apelación a la unidad y a superar la “peligrosa polarización” que hereda el republicano.
“Las palabras de un presidente importan: en su mejor expresión, pueden inspirar; en la peor, incitar”, añadió Biden. Aquí fue cuando instó “al instigador del asalto” a dar un paso al frente y pedir a sus seguidores que depongan su actitud.
“Solicito al presidente Trump que salga en televisión nacional ahora y cumpla con su juramento, defienda la Constitución y exija el fin de este asedio”.
Trump se ocultó en la red social Twitter para divulgar dos horas después del asalto un mensaje tibio y en ningún momento condenó los hechos. Al contrario, dijo comprender las razones y los sentimientos de “los alzados” porque se le ha arrebatado la victoria en las urnas, acusación en la que ha insistido sin el fundamento legal que pueda ser considerado por los tribunales, que refutan el señalamiento presidencial de haber sido víctima de un fraude electoral.