Historiador revela nuevos hallazgos sobre los orígenes del Carnaval de Guaymas
A pocos días del inicio de una nueva edición del Carnaval, el historiador Mauro Barrón Robles dio a conocer nuevos hallazgos documentales sobre los orígenes del Carnaval de Guaymas.
El investigador explicó que estos descubrimientos permiten reconstruir con mayor precisión la evolución histórica de esta tradicional festividad porteña, considerada una de las más antiguas del noroeste de México.
De acuerdo con Barrón Robles, la referencia más antigua localizada hasta ahora data de entre los años 1841 y 1842, y se encuentra en una obra publicada en 1843.
Se trata del libro “Descripción política, física, moral y comercial del Departamento de Sonora en la República Mexicana”, escrito por José Calvo Iruretagoyena, donde ya se documenta la celebración del carnaval.
En dicha obra se describen prácticas como el tradicional combate de cascarones, en el que los participantes arrojaban huevos rellenos de papel de colores durante los juegos carnavalescos.
El historiador detalló que algunos cascarones incluso contenían tinta o miel, lo que muestra el carácter lúdico y festivo que desde entonces distinguía a estas celebraciones populares.
Todo era previo al miércoles de ceniza
Además de estos juegos, ya se realizaban bailes en casas de familias destacadas del puerto, los cuales se celebraban hasta el martes previo al Miércoles de Ceniza.
Esta tradición marcaba el inicio de la Cuaresma, una costumbre que, de acuerdo con el investigador, se mantiene vigente hasta la actualidad dentro del calendario carnavalesco.
Barrón Robles señaló que la modernización del carnaval se atribuye a doña Luisa Görlitz, quien hacia el año 1888 incorporó nuevos elementos a la festividad.
Entre estos cambios destacó la elección de una pareja real y la introducción de carrozas alegóricas, inspiradas en los carnavales europeos, especialmente el de Niza, Francia.
Ese mismo año se documentó la primera corte real, integrada por jóvenes de familias prominentes de Guaymas y de otras ciudades del país.
Referencias
Entre 1888 y 1890, el Carnaval de Guaymas sumó actividades como el día de la harina, bailes de gala y desfiles de carros alegóricos.
Estas innovaciones atrajeron a visitantes de distintos puntos de Sonora e incluso del entonces Territorio de Arizona, generando una importante derrama económica para el puerto.
El historiador también citó crónicas publicadas en periódicos nacionales e internacionales que daban cuenta del lujo y la organización de los festejos.
Entre los medios mencionados se encuentran El Siglo Diez y Nueve, El Diario del Hogar, Tombstone Epitaph y The Oasis.
En estas publicaciones, el Carnaval de Guaymas llegó a ser comparado con celebraciones de ciudades europeas como Venecia, Roma y París.
Finalmente, Barrón Robles destacó que el carnaval de 1899 es uno de los mejor documentados en la historia del puerto.
En ese año ya se describían procesiones, carrozas temáticas y la simbólica ceremonia del entierro del mal humor.
Estos registros confirman que, desde finales del siglo XIX, el Carnaval de Guaymas ya poseía la esencia festiva, popular y satírica que lo distingue hasta nuestros días.