Detienen a alto mando durante la desaparecida Policía Federal, Luis Cárdenas Palomino, por cargos por tortura
CD. DE MÉXICO, 5 DE JULIO DE 2021.- Luis Cárdenas Palomino, cercano colaborador del secretario de Seguridad Pública federal en el sexenio de Felipe Calderón, Genaro García Luna, fue detenido esta madrugada, alrededor de las 04:50 horas, en el municipio de Naucalpan, Estado de México.
La Fiscalía General de la República confirmó la detención de quien fuera director de Seguridad Regional de la extinta Policía Federal y de los más estrechos colaboradores de García Luna, en un domicilio de calle Retorno de Ramboulillet 19, según el Registro Nacional de Detenciones.
La FGR explicó que la detención se hizo en cumplimiento de la orden de detención por el delito de tortura, en la modalidad de instigador y autor material, que el Juez Décimo Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales de la Ciudad de México, Guillermo Francisco Urbina Tanús, libró contra Cárdenas Palomino el 6 de septiembre del 2020, dentro de la causa penal 10/2020.
El operativo fue apoyado por fuerzas de la Secretaría de Marina y otras instancias de seguridad. La causa judicial contempla a un total de 13 elementos y exmandos de la Policía Federal acusados de golpear y torturar a cuatro personas que fueron detenidas el 27 de abril del 2012.
El exmando de la Policía Federal también enfrenta una orden de aprehensión girada por la justicia de Estados Unidos por presuntamente brindar protección al Cártel de Sinaloa, imputación que también abarca a otro excolaborador de García Luna, Ramón Eduardo Pequeño García.
Por lo anterior, podría enfrentar una solicitud de extradición por los delitos de importación de cocaína y conspiración internacional para el tráfico de drogas.
La acusación por tortura
La imputación señala que Cárdenas Palomino ordenó y dirigió la detención y tortura de Mario Vallarta Cisneros, hermano de Israel Vallarta y Sergio Cortez Vallarta, sobrino de Mario e Israel, para obligarlos a firmar confesiones en las que “aceptaban” ser integrantes de una banda de secuestradores; también aparecen como víctimas los hermanos Eduardo y Ricardo Estrada Granados, detenidos y golpeados dentro de su domicilio en la misma fecha.
En el expediente también se libra la orden de aprehensión contra los otros 12 elementos de la extinta Policía Federal que participaron en aquel operativo.
Peritos en medicina forense solicitaron, en todos los casos, realizar dictámenes adicionales de ortopedia para descartar que los afectados presentaran una fractura en los huesos de las costillas, mismos que se realizaron el 28 de abril del 2012, es decir, 24 horas después de las detenciones.
Sergio Cortez Vallarta presentaba traumatismos provocados por “culatazos” y los golpes que recibió de un elemento de la Policía Federal le provocaron una pérdida auditiva del 60%.
Se concluyó que en todos los casos las lesiones descritas en los dictámenes físicos, las narraciones de los cuatro afectados, las secuelas en la salud de estas personas y las alteraciones emocionales que sufren desde el día de los hechos “son concordantes y positivas” para acreditar la tortura.