Destituyen al ministro de Justicia de Japón por frivolizar la pena de muerte
Pese a la agenda que tendrá el primer ministro de Japón, Fumio Kishida, deicidió destituir a su ministro de Justicia, Yasuhiro Hanashi, tras realizar comentarios frívolos sobre la pena de muerte, mismos que hicieron presentar su renuncia este viernes.
El ministro comentó durante una reunión política que su puesto es «de bajo perfil» y que sólo se convierte en noticia «cuando firma una ejecución». En Japón, es legal la pena capital en delitos graves.
«Ejercer como ministro de Justicia no ayuda a recaudar mucho dinero ni asegurar muchos votos», dijo Hanashi durante el evento, asegurando que sólo aparecía en los noticiarios del mediodía cuando usaba su sello “hanko” para confirmar penas de muerte por la mañana.
Esos comentarios generaron una ola de críticas dentro y fueras del hegemónico Partido Liberal Democrático (PLD), que ya está bajo presión debido a sus vínculos de décadas con la Iglesia de la Unificación, por la muerte del ex primer ministro Shinzo Abe.
El primer minisdto decidió prescindir de Hanashi después de que este pusiera su cargo a su disposición «porque no quería afectar con sus palabras imprudentes a la administración del país en un momento que hay tantos asuntos pendientes».
Hanashi «ha perdido la confianza del pueblo japonés con sus palabras imprudentes sobre la pena de muerte, que está en las bases del sistema jurídico japonés», añadió Kishida.
“Utilicé de manera descuidada el término pena de muerte como ejemplo” y “provoqué malestar” en la gente y funcionarios del ministerio», dijo Hanashi. “Decidí renunciar para expresar mis disculpas a la gente y mi decisión de reiniciar mi carrera política […] Fueron palabras imprudentes y me tomo (la reacción) seriamente para no volver a hacer algo similar de ahora en adelante. Lo siento mucho».
El nuevo titular de Justicia será Ken Saito, a quien Kishida lo definió como «alguien con una vasta experiencia» en ese ministerio. El bajo índice de apoyo al gabinete del primer ministro no muestra mejoría, esto entre las revelaciones sobre la influencia y vínculos políticos con la iglesia relacionada con la muerte del ex primer ministro Shinzo Abo y varios frentes abiertos en otros escándalos, entre ellos uno que involucra al ministro del Interior y Comunicaciones, Minoru Terada, y el uso de fondos públicos e irregularidades contables.