Destaca la responsabilidad del DRO; castigan con 208 años de cárcel a uno de ellos en CDMX
GUAYMAS, Son., 15 de julio de 2021.- La sentencia de 208 años de cárcel a un DRO (Director Responsable de Obra) en la ciudad de México, revela la importancia de esa responsabilidad y la necesidad de trabajar a conciencia en lo que se les solicita, destacó el ingeniero Heberto Ferreira Avilés.
La pena en mención es por homicidio doloso tras la muerte de 26 personas al colapsar una escuela –el colegio Enrique Rébsamen–, durante el sismo de 2017; la Fiscalía de Justicia acreditó que el profesional “garantizó la seguridad estructural del colegio sin realizar las pruebas de carga a que lo obligaba la normatividad”.
Ferreira, presidente de la Asociación de Ingenieros y Arquitectos de Guaymas, hizo ver lo la importancia de plasmar una firma para avalar una obra y, aunque en Guaymas normalmente no hay grandes obras, el futuro sugiere que las habrá y no debe perderse de vista esta supervisión.
La asociación que encabeza capacita a los profesionales y se cumple la normativa legal, y hay contacto con la autoridad municipal para que la comuna tenga toda la información y supervisión, lo cual le ahorra esfuerzo de inspección oficial.
Sin embargo, confirma que la obra pública no está sujeta a esta revisión por parte de profesionales privados, “el DRO no se exige”, por ello no pudieron opinar en una inversión polémica como la que hoy se realiza en San Carlos con la Playa Incluyente, en un sitio expuesto a tormentas. Ferreira dijo que habría opinado la Asociación, la Oficina de Convenciones y Visitantes y residentes cercanos a la zona, pero no los consultaron y llamó a pensar con seriedad en que es momento de promover y establecer una playa pública, pues hay todo el respaldo legal para crearla en un espacio óptimo.
Finalmente dijo que la autoridad debe ser primera interesada en hacer bien las cosas y una obra debe tener esta fiscalización. No hacerla conlleva riesgos de entorpecer el desarrollo urbano, reducir calidad o dañar a personas y bienes, como muchos malos ejemplos del pasado lo confirman y ya no pueden solucionarse en perjuicio del crecimiento.